SAED: Un Servicio que atiende a alumnos enfermos en sus domicilios.

La administración andaluza da respuesta a las necesidades educativas de aquellos alumnos cuyo estado de salud les impide asistir al centro escolar. El profesorado de las aulas hospitalarias y del SAED atienden de forma coordinada a estos alumnos. El profesorado del Servicio de Atención Educativa a Domicilio nos relata en este artículo el funcionamiento del mismo.

 

Jesús, profesor de Secundaria, atendiendo a un alumno en su domicilio.

Es bien conocido que los hospitales disponen de un aula con profesores para que los niños  que son ingresados por motivos de salud puedan continuar sus estudios del colegio y así no perder el ritmo del curso que llevan sus compañeros en su centro. Esto incluye tanto enfermedades leves cuyo tiempo de estancia  en el hospital es breve, como enfermedades de larga duración en la que los niños pueden permanecer largos periodos ingresados, llegando a estar uno o más cursos escolares sin asistir a su colegio o instituto.

Pero, ¿qué ocurre cuando el alumno enfermo permanece en casa pero todavía no ha superado la enfermedad que le impide ir a su centro? Lo que ocurre en estos casos no es tan conocido. Entonces entra en acción el Servicio de Atención Educativa a Domicilio. Este es un servicio formado por profesores de primaria y secundaria cuyo trabajo consiste en ir al domicilio de los alumnos para darles clase cuando estos no están ingresados en el hospital, pero no pueden asistir al colegio porque su enfermedad no les permite todavía incorporarse a su centro educativo.

Este servicio, que lleva funcionando más de diez años en la provincia de Almería, está formado por siete profesores, tres de primaria y cuatro de secundaria. Los de primaria están asignados cada uno a un hospital de referencia, en concreto al Hospital de Torrecárdenas en Almería, al Hospital de Poniente en El Ejido y al Hospital La Inmaculada en Huércal-Overa. Cada profesor de primaria se encarga de atender a los alumnos de las localidades de su zona. Los profesores de secundaria no están asignados a ninguna zona y atienden a los alumnos de secundaria  que asigna el coordinador del  Área de Compensación Educativa de la Delegación Territorial de Educación de Almería.

Nuestro trabajo es bastante complejo a la vez que gratificante.  Cada profesor de  primaria atiende en solitario a sus  alumnos. Se trabajan todas las asignaturas, dándole prioridad a las asignaturas instrumentales. Por otro lado, los alumnos de secundaria son atendidos por dos profesores, uno del ámbito sociolingüístico y otro del ámbito científico-técnico dado que el número de asignaturas es mayor y los contenidos son más específicos, lo que requiere una especialización por parte del profesorado que imparte cada asignatura. Esto supone una coordinación permanente con los centros educativos, especialmente con el orientador, tutor y profesores del grupo del alumno ya que deben proporcionar tanto el material necesario para impartir las clases, como las indicaciones de los contenidos a trabajar con el alumno en cada asignatura. También existe una coordinación con los compañeros de las aulas hospitalarias cuando el alumno alterna estancias en su domicilio con  ingresos en el hospital.

Maestros de atención domiciliaria trabajando con dos alumnos.

El gran objetivo fundamental es que el alumno atendido no pierda el ritmo de aprendizaje de su grupo clase, para que cuando se incorpore a su centro educativo pueda seguir las clases con la mayor normalidad posible.  Pero claro, hay que contar con que estamos trabajando con alumnos enfermos, cada uno con su particular odisea, con las secuelas y efectos de sus respectivos tratamientos médicos y lo más lógico sería pensar que  no les apetece enfrentarse al reto de seguir con sus  estudios. Sin embargo, hay que decir que estos alumnos son auténticos héroes, pues  la realidad es que a pesar de todo muestran un gran interés por aprender y continuar sus estudios, por aprovechar la oportunidad de no “descolgarse” de su curso y evitar así la frustración de no poder seguir el ritmo que la vida nos impone a todos.

Antonio y Jose, profesores de Secundaria impartiendo clase a sus alumnos un día de ingreso.

 

 

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